SIN TITULO

En el momento
en que la tarde bendice
el frio y la nostalgia.

 

En el justo momento
en que son voz
los silencios de la calle.

 

Aquí mismo
el alma se detiene.

 

Son transeuntes
los solitarios recuerdos
y vórtices las alcantarillas.

 

Son presagio al abandono
los momentos de duda.

 

El sol besa
pero la ciudad se apaga,
no hace falta una nostalgia
para nublar la dicha.

 

En el momento del suspiro
se alza el viento
y eleva todos los segundos idos.

 

Una esquina,
un rencor,
un edificio nuevo
colmado de pretensiones
y desdenes.

 

Una autopista
a las promesas de partir,
una via estrecha y sin bermas.

 

En el momento justo,
el placer de estar solo
y el dolor de estar ausente.

 

Donde crear es sufrir
y sufrir es amar
el dolor del suspiro.

 

En el justo momento
en que la tarde bendice
nada sabemos de deseos,
todo sabemos de renuncias.

 

Y es allí,
donde se hacen grito y verso
los silencios del tiempo.

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