GRAO Y SOLEDAD

Era un margen vivo,
las naves atracaban victoriosas
trayendo esperanza y vida.
 
Era la puerta del buen tiempo
se sentía la vida en la brisa
y en los ánimos altivos
de los cantos de mar y los versos de tierra.
 
Imbatible y perenne
desafiaba el mar de fondo
y apaciguaba los efectos de la luna.
 
Y las rocas fueron lejos,
otras rutas se llevaron los veleros
y el Levante invitaba a alejarse de aquel Grao.

Lo que no pudo el vendaval,
lo pudo el tiempo.
 
Se alejaron los cantos
se acallaron los versos
y se fue quedando solo y en silencio
(Incluso la mar perdió su ritmo)
 
Y así, dejado y en olvido
ruinas de coral en cascos rotos,
velas raídas sucias de tristeza
y cabos atados al vacío.
 
Se apaga aquel recodo,
se cierra la puerta, fenece su luz
dejándose llevar por todo el abandono.
 
Llora de soledad y agoniza de tristeza,
dejando solo sal para el camino.
 
Era un margen de impulso
y ahora inerte
se entrega voluntario
al deparo del destino.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: