UN DÍA COMO HOY

Era de viernes,
la noche tan pesada
como el alma y las conciencias.
 
Era en el lugar oscuro
donde los sueños se pierden
y la necedad abunda llevándose la dicha.
 
Perdidos y sin rumbo
coincidimos sin saber la fuerza del reencuentro.
 
Llegaste justo en el momento de mi sima
iluminando con tu sonrisa mi destierro.
 
Fue una noche de marzo
a pesar del motivo y de mi ausencia.
 
Era el lugar perfecto
para entender que había esperanza
y que estábamos proscritos.
 
Pasaron unos días,
otra vez viernes y en la noche
pudimos liberar las emociones
mientras danzaban nuestras almas en su dicha.
 
Pero fue aquella noche
era viernes y era marzo.
 
Si, también llovía
nos merecíamos dejarlo todo
para encontrar el camino hacia lo pleno.
 
Yo abandoné los malos pasos
tu dejaste atrás el lastre corroído del destino.
 
Y fue el momento justo
y fue la noche perfecta
y ya no quedan vestigios de lo incierto.
 
Hoy sólo agradecemos;
la noche turbia
las jaulas perversas
las necedades
y todos nuestros desaciertos.
 
Hoy brillamos juntos
y vibramos al pulso de las promesas buenas.
 
Eres mas hermosa que antes
soy mas fuerte que en otros tiempos.
 
Un día como hoy
y celebramos el segundo
cuando nuestras almas sonrieron
al saberse de nuevo en el camino.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: