CARDINALES I

BOREAL
 
Mi padre,
con la sencillez pactada
y las noticias siempre buenas.
 
Despierto y tranquilo
reconociendo el rumbo
que trazaran sus pasos desde siempre.
 
Sabio y calmo
un don de claridad
cuando llegan las tormentas.
 
Y siempre a la espera
de los recuerdos sutiles
que se acercan insinuando
los segundos de algún olvido.
 
Mi padre,
con la frente en alto
sereno y firme
recibiendo con orgullo el viento
y satisfecho por las cumbres merecidas.
 
Todos los laureles
y mi voz sextante
encontrando en el un sol
que traza para siempre el recorrido.

SUEÑO (2)

Juntos;
trajes de piel
y rebeldía sincera.
 
Altivos;
fluyendo entre las calles
que envidian nuestra risa.
 
Perfectos,
amando los segundos
que alaban nuestro encuentro.
 
Juntos, altivos, perfectos…
mi boca silenciando tus dudas
tan solo con un beso.

RUBIK

Azul de tu aura en las mañanas nuestras
cuando emergemos del amor
que a la noche hemos hurtado.
 
Verde de tus ojos buenos
como un mar que anuncia eternidades
mientras invita a sumergir los versos.
 
Rojo de una tarde alegre
y en silencio la montaña
que se alza resguardando el buen deseo.
 
Naranja del frescor tranquilo
olor de azahar que impulsa mis pasos
y perfuma el segundo en que te beso.

Amarillo de tu pelo al viento
sol de las mañanas, alegría intensa
oro deslizándose en tu cuello.
 
Blanco por fin,
de tu piel en primavera
ternura de armiño definiendo toda tu hermosura.

FASCINACIÓN

Abierta intacta
elegante y altiva
dueña de los colores del viento.
 
Ojos de verdad
cuando sonríes al misterio
y te enfrentas decidida
a recrear el mundo.
 
Voz de revelar poemas
y de abarcar los versos
entre imágenes y atisbos.
 
Manos de crear espejos
y acariciar mis dudas
mientras me atrapas con tu risa.
 
Y el brillar
de mirada y pulso,
sentirme fascinado con un beso.
 
Y así sellas radiante
la promesa de todos los encuentros.

ANIMA MÍA

Salve éter
alma mía,
mis pasos firmes
esencia de los versos.
 
Salve soledad
palabra al viento,
llanto taciturno
y ferviente algarabía.
 
Salve buen perfume
de mi espíritu en la noche,
alma que trasciende
las promesas del destino.
 
Poema que define
mi mirada altiva,
salve cada hondura
de mis pasos frescos.
 
¡Salve salve!
oriente eterno
refugio de mis últimos suspiros.
 
Anima que se hace eterna
cuando los íntimos recuerdos
se elevan raudos
sobre un cosmos infinito.

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