CARTA A MI HIJA EN LA DISTANCIA

No existe un poema perfecto
pero tu nombre es verso
y rima con toda la ternura.

 

No existe una necedad
que pueda alejarme de tus pasos
ni dolor alguno que apacigüe mi alegría.

 

Estoy ausente, aveces,
cuando mis días se nublan
y decido llenar de rencor la soledad de mi distancia.

 

Pero tu nombre grita amor
tus ojos me llenan de vida
y las lagrimas ya no saben a amargura.

 

Tu voz, tus ojos míos
las pausas de tus cantos
y el sol cuando ríes y contagias el día.

 

Pequeña,
eres mi latido
y la razón del Laberinto.

 

Perdona mis dudas
entiende mis contradicciones,
soy solo un poeta
que pretende darte el mundo
en solo una caricia.

 

Estoy en ti,
estas en mi,
somos juntos el pacto que le falta al tiempo.

 

Somos la fuerza del destino
mientras el universo sonríe
al vernos nombrar el viento
con tan solo un canto.

 

Estoy aquí,
cuidando tus noches dulces,
tejiendo tus sueños buenos.

 

Estas aquí,
coloreando con un beso
el afán de mis días
mientras cuento los segundos
para ver mi sonrisa
justo en el borde de tus ojos.

EN ABRIL

Londres en abril
es esperanza,
cada esquina en coros
y en calles de dicha.
 
Suave poniente
y sonrie el sol,
la reina en silencio
canta mas segundos.
 
Londres en abril
es siempre un pacto,
arrepentido el mar
regresa a los puentes.
 
En el rio inglés
se empila el ritmo,
los himnos eternos
aclaman el viento.
 
Abril y el rumbo
cantos de ensueño,
hay ritmos sin llanto
cuando el sol descansa.
 
Londres en abril
tambien se exita
y encuentra un segundo
cerca de las flores.
 
Londres es feliz
aun con el frio
que en el alma oscura
le dejara marzo.

ABRIL

Que te abres

y te asombras

y te meces

y me nombras»

Hubo,

un perfecto instante

uno de abarcar el mundo

con la paciencia bravía.

 

Existió,

un segundo de promesa

para reconocer las distancias

pero no aceptarlas.

 

Se ha impuesto

la diáspora del viento

para refrescar las ganas.

 

Ahora estas,

Abril,

abriendo fronteras

para saberme tuyo.

 

Ya estás,

sujeta a mi

en el índice mismo

de toda la alabanza.

 

Muy cerca al centro

donde se aviva el magma

que enoblece nuestros pactos.

 

Allí te llevo,

Abril

con la inocente excusa

de saberme de tus sueños.

TANGO

Tengo las promesas rotas

la debil esperanza en tierra,

pocos motivos para renacer

en este porvenir que se oscurece.

 

Me deprimen los encuentros

que no nombran mis ritos

la soledad del desespero

la derrota del destino.

 

Grito en el vacio

le escribo a la ceguera

de los desapercibidos

a un muro que nadie observa.

 

A veces llega el desaliento

y mis poemas se tiñen

del olvido, y en lejia

diluyen el aliento.

 

Me anticipo a los recuerdos

de los dias de gloria,

los dias de los libros

y los atardeceres.

 

Las memorias perdidas

que insisten y se avalanzan…

pero en vano.

No hay porvenir sin elogio.

 

Tengo la sapiencia firme 

la pluma entintada 

y el papel virgen.

 

Tengo la mente turbia

y la conciencia fresca

para mezclar en magia

los versos que me elevan.

 

Ya no imoportan los espejos

solo importa aquel motivo

que mueve mis manos

en horizontal presagio.

 

Solo interesa el aliento

de los  besos profundos

y que la única lectura

sea de los ojos que he amado.

 

Adios la algarabía

bienvenida la bondad

y la certeza de tu voz

cantandole a mi tiempo.

 

Y seguiré…

camino, pluma y mente

inspirado solo en la paz

de tus manos fuertes,

mereciendo tus laureles.

 

 

 

PLENILUNIO

He visto las noches

cuando no son oscuras

cuando plena la luz

ilumina los milagros.

 

He visto los caminos

claros y brillantes

y un reflejo de amor

sobre las aguas.

 

Un celeste faro

un guiño de sol

en medio del frío.

 

Una soledad

un buen momento

para poemarle a tus labios.

 

Una excusa para celebrarte

y entender que son tus ojos

los que brillan en la noche.

 

Un segundo para comprender

que la luna llena

es el reflejo de toda tu sonrisa.

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